Cocinas

El hogar se construye desde la cocina

El mármol es un material natural de gran belleza y elegancia que se ha ido imponiendo como tendencia de diseño en la cocina, no solo como superficies de trabajo sino como revestimientos de paredes, muebles.

Su componente básico es el carbonato cálcico y solo un pequeño porcentaje corresponde a otros elementos o impurezas, que son los que dan la gran variedad de colores y vetas que presentan.

En la escala de Mohs, tiene una dureza de 3-4, bastante inferior a la del granito que ronda el 6. Su densidad también es inferior, lo cual lo hace más poroso.

El mármol en cocinas está especialmente indicado para personas que la vayan a dar poco uso, o sean muy cuidadosos con su uso.

¿Porqué? Porque de acuerdo a su composición, puede ser dañado o manchado muy fácilmente por ácidos, jugos o incluso algunas especias. El limón y los cítricos son sus primeros enemigos y conviene no abusar de la alta temperatura de ollas y sartenes. Además, se raya con cierta facilidad.

Pero esto no quiere decir que no se deba utilizar en la cocina. Todos estos inconvenientes se pueden minimizar, 1º) aplicando un revestimiento específico cada año, 2º) tomando como norma limpiar inmediatamente cualquier líquido y 3º) usando siempre tablas para cortar y preparar.